(Segunda parte)
Como les dije antes, ella negaba tener ganas de hacer algo, pero para nuestra cita con José, se puso una tanguita y falda corta, una blusa casi transparente y sin brassier y sus mismos zapatos de tacón de la vez anterior 😉
Nuestro anfitrión ya nos esperaba con temor de que no fuéramos a llegar y su cara de felicidad fue evidente cuando nos vio, en especial cuando la miró tan bella y sexy como antes nunca la habÃa visto. Sin resistencia, la saludo con un abrazo estrujándola fuerte y un beso en la boca. Nos invitó a sentarnos y nos ofreció una copa de vino, que con gusto aceptamos.
Cuando ella se sentó, su faldita se levantó y él enfrente, mientras servÃa las copas, tuvo una clara visión de la tanguita toda mojada. Nos dijo lo qué habÃa preparado para comer y nos preguntó qué habÃamos llevado para el postre, según lo acordado.
Mary volteó a verme y preguntó: “Es verdad… ¿qué traemos? Yo levanté la bolsa que colgaba de mi mano y saque de ella un bote de crema batida, que los dos miraron asombrados 😲 ðŸ˜
De inmediato José pregunto: ¿Y si empezamos por el postre? Al tiempo que se arrodilló delantende ella y la besó mientras le quitaba la blusa y seguÃa besando su cuello, sus senos y todo lo que tenÃa a su alcance mientras alzaba un poco mas su falda para poder quitarle las pantaletas. Se notaba que ya le urgia a mi Mary... se deslizó en el sillón para ponerle la vagina al alcance de su lengua y José se la clavó sin miramientos. “Supongo que primero el postre†dije yo y después del primer respiro, José nos dijo que la preferÃa asÃ, al natural, sin saber que ya Ãba llena hasta al borde de la crema batida de su otro amante.
A ella le fascina como José le hace el sexo oral, y en un par de minutos tuvo su primer orgasmo. Entonces José la cargo en sus brazos para llevarla a su cama y ella se afianzó de él con un beso. Yo iba detrás de ellos mientras me quitaba la ropa. Me acosté a un lado de ella y mientras él se desnudaba, ella se arrodilló entre mis piernas para chupármela y ofrecerle la vista de ese hermoso culo que tiene. Cuando José se puso atrás de ella, lo volteó a ver y le dijo: “Pero ahora, no por el chiquito…†Asà que él le deslizó la verga con facilidad en la vagina y la empezó a bombear muy rico, y yo disfrutando del movimiento de su cabeza qué se bamboleaba con todo su cuerpo. Estaba yo tan a punto de eyacular, que ni me acordé del celular para tomar fotos. En pocos minutos, ella tuvo otro orgasmo tan fuerte, que se dejó caer rendida sobre mi, dejando fuera aquel instrumento que todavÃa palpitaba de placer.
Se fue arrastrando sobre mi hasta llegar a mi boca con un beso ardiente. Me dijo bajito un “gracias†qué yo comprendà y disfrute. Meneaba su cadera contra mi, pero al mismo tiempo ofrecÃa una vista de sus nalgas anhelantes a su amante, que no dudo en recargarse sobre ella para completar el sándwich. Ante el temor de ser atacada analmente, sin bajarse de encima de mi, se giro para poder recibir a ese hombre con un abrazo candente. Su pene se le metió como cuchillo en mantequilla en esa rica conchita. Él la tomó de los tobillos para levantar sus piernas y seguir poseyéndola justo ahÃ, encima de mi. Mi verga estaba por reventar, no se qué movimiento hizo José, que de pronto ya estaba ella un poco erguida y con los dos penes clavados en su vagina. Ella jadeaba y se quejaba como nunca la habia oido. Yo no me movia, pero con las embestidas de José y el meneo de un lado a otro de mi esposa, me sentÃa a punto de eyacular, lo cual hice cuando sentà ahà adentro, los chorros hirvientes del semen de nuestro amigo.
El se desenchufó primero, y se bajo a lamer la vagina y mi verga, que, cuando salió, la metió en su boca sin remilgos y se altenaba entre mi pene y la vagina de mi mujer. Estábamos satisfechos. Luego nos arrimó las copas olvidadas en la sala y preguntó si ya querrÃamos comer, respondimos que mas tarde y el regresó con su lengua a la vagina de mi esposa y yo le ayudaba cuando se separaba un poco para beber su vino.
Estuvimos asà y platicando por una media hora. Yo pensé que ya habrÃa sido suficiente para mi mujercita hasta que la vi de nuevo jadeando y meneando las caderas y a punto del orgasmo. Entonces me di cuenta de que José le tenÃa dos dedos en el ano mientras le hacÃa su excelente trabajo oral. ¿Me dejas entrar tantito? Le preguntó y ella respondió que solo un poco.
Se puso a gatas a orillas de la cama y el se la jalaba para ponerla bien dura de nuevo mientras jugaba con su lengua en la entrada de ese ano. Yo se la mamé a él un poco antes de que se la untara de vaselina y luego me senté junto a ellos para contemplar con calma como se la iba metiendo y como ella se empujaba para atrás cada vez que el se detenÃa. No cabe duda de que ya le agarró el gusto ðŸ˜ðŸ˜
Le estuvo dando con cuidado por un rato. Ella era la que de pronto se emocionaba y se empujaba para atrás para clavarsela completa. Luego José me pasó el tarro y yo también me unté y de pronto me dejó el lugar para que yo también pudiera disfrutar de esos placeres.
Mi pene es mas gordo que el de José y ella lo resintió un poco, pero igual lo estaba gozando. Volvimos a cambiar y ella le pidió que le diera mas duro. Cuando me volvió a dejar su lugar en el culo de mi mujer, se fue a lavar y presentà qué era lo que Ãbamos a intentar.
No todo fue perfecto, en todo el dÃa hubo tropiezos, errores y hasta golpes y caidas que nos hicieron reir. En esta ocasión, al final, yo estaba sentado con ella encima y de espaldas a mi, clavándose mi verga en el ano y José frente a ella penetrándola vaginalmente. La besaba y abrazaba muy rico y se la clavaba hasta el tope. Yo no me movia pero sentÃa al intruso a través de la pielecita, entrando y saliendo mientras ella se movia un poco. Por fin se cumplió mi sueño de esa doble y ella estaba bramando y gritando de puro gozo, disfrutando a madres y no tardó en venirse otra vez. Luego, José le inundó de nuevo su puchita con ese blanco y abundante esperma.
Ahora la puse boca abajo con las piernas colgando a la orilla de la cama y asà me volvà a meter en su ano hasta que lo bañé con mi semen. Ella gritaba todavÃa de placer al sentir las palpitaciones de cada descarga. Un rato después lo saqué despacio y , mirando el semen en su ano, me acordé de tomar una foto. Luego la volteé boca arriba en la cama para ponerme a lamer su vulva, que yo creo seguÃa al tope de los jugos de Edgar, de José, y un poco de los mÃos y mas de los que ella seguia escurriendo. Espero pronto le podamos provocar un squirt…
Ahora si nos gruñó la tripa y nos fuimos a comer en la total desnudez. Nos acabamos dos botellas de tinto y José seguÃa besándola, chupándola y acariciándola, pero ella ya no podÃa mas. Se metieron a bañar juntos y yo después. Cuando salÃ, ellos seguÃan desnudos y José a horcajadas sobre ella, se estaba masturbando mientras ella le chupaba los testiculos y luego, recibió en su boca la última leche que le quedaba en la reserva. No lo soltó hasta dejarlo limpiecito y luego nos besamos. “¿Esto es lo que querias que hiciéramos?†me preguntó y yo por supuesto que asentÃ.
Ya al retirarnos, vimos la lata de crema batida abandonada en un rincón “guárdala para la próxima vez†le dijo Mary mientras se despedÃa con otro largo beso.
Ya en casa, las sábanas todavÃa se veÃan húmedas, pero Ãbamos ya muy cansados para cambiarlas y asà nos acostamos en un lecho de sabroso olor a sexo.
“Gracias†me volvió a decir antes de cerrar sus ojos y dormir soñando con su siguiente orgia.
Luego les platico lo que ella piensa de todo esto, una vez pasada la euforia. ðŸ˜ðŸ˜‰ðŸ˜ˆ
4 comments
Que rico trasero, se antoja mmmmmmmm
RiquÃsimo y mas asà llenado de crema para limpiar 😛😛😛
Wow! Què excitante y cachonda experiencia! Claro que se antoja chupar, lamer y lengüetear tan exquisito postre que tiene Mary entrre sus nalgas. Se le ve un ano exquisito digno de paladearse con detenimiento por dentro y por fuera
Esos pensamientos nos ponen bien calientes 🤗😉😈
excitante y muy cachoda narracion hace que me excite de imaginarlos y deseando ser parte de sus fantacias
Pues sugiérenos una 🤗😉😈
Wow mmmmmmm invita mmmm.
Ya sabes que depende de ella 😛😈